LA ATENCIÓN INFINITA 2

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El Juego de la Consciencia

Hacia dónde se dirige tu atención habitualmente?

El mundo y la mente la acaparan.

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Puedes habitar tu cuerpo unos minutos cada día?

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Es un simple juego.

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Te sumerges en las sensaciones corporales.

Permaneces un instante al acecho. Simplemente sintiendo tu cuerpo.

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Conjugando el verbo sentir en tiempo presente.

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Quizás, lo jugaste de pequeño y te resulte familiar.

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Es el juego de la consciencia.

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Notarás que la mente y el mundo quieren recuperar tu atención.

No trates de resistirse.

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Si hay lucha hay derrota.

Si hay juego hay disfrute.

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El momento clave es volver a las sensaciones corporales cuando descubres que tu atención se dispersa.

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Si retornas a percibir esas sensaciones reales con las que convives, entonces hay premio.

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Has ganado un punto de calma y silencio que tu cerebro y todo tu organismo agradecen.

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En este juego nunca se pierde.

No seas ludópata y quieras jugar todo el día.

Solo pequeños momentos.

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Cuando te aburres o si estás muy ocupado y notas estrés.

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Sin agobios, sin objetivos.

Solo disfrutando del juego y de sus gozosos efectos secundarios.

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Con el tiempo este juego engancha.

Estás recreando la vida.

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Y cuando la vida te atrapa ya no quieres salir de ella.

Entonces, solo te queda disfrutar de su cálido y cariñoso abrazo.

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El Más Profundo Sosiego

En la meditación no son necesarios los gestos ni las posturas.

Recostado en la dulce cama enmedio del verano castellano.

Dónde queda el ascetismo de antaño?

 

Cuando la escucha se torna plena

la mente se vacía de contenidos innecesarios.

El cuerpo descansa en esta inmensa quietud.

Todo movimiento está dentro de ella.

 

Qué precisas alcanzar cuando todo se detiene?

Ya no existe el que desea cuando el deseo se desvanece.

 

Dejas de ser mortal para sentirte eterno.

Ebrio de plenitud.

 

Dejas de ser luz de una vela a punto de ser barrida por el viento para convertirte en luz infinita de una cálida y cercana estrella.

 

Esta luz te pertenece cuando el cerebro se limpia de miserias.

 

El corazón ya solo enarbola la bandera de la vida. Esta consciencia pausada que derrumba fronteras.

 

Ya no necesita muros que la protejan.

Dónde queda la memoria sublime de las hazañas?

O el recuerdo punzante de las derrotas?

 

Triunfos o fracasos aparecieron del silencio y se apagaron con él.

La plenitud de la vida los disolvió en el más profundo sosiego.

 

La Mirada de tu Primer Beso

Quién se acuerda de las flores marchitas?

Dónde quedó aquel aroma que desprendían?

 

Dónde duerme la mirada tierna de tu primer beso?

 

No los busques en ningún rincón de tu mente ausente. Ni en ninguna imagen carcomida por el tiempo.

 

La flor, el aroma, la mirada, el beso…

Lo hermoso nunca muere. Se reencarna en un nuevo brote.

 

Solo hay un único espejo que reproduce la vida aunque aparenta estar roto en mil pedazos.

En él se refleja la belleza que atesora tu corazón, moldeado de ternura y afecto.

 

Lo único que cambia son los ojos que la contemplan.

Aunque dentro de ellos también descansa una única consciencia.

Que nos besa a todos con distintos labios y nos acuna con un único canto.

 

El Jardín de tu Existencia

Esta consciencia es tan permanente como la ráfaga de viento que mueve las ramas en el jardín.

Ha surgido de la calma y en su propio movimiento está recuperarla.

 

Se ha esforzado el aire por convertirse en viento?

Ha planificado aquietarse después?

 

Qué ocurre cuando tu atención es arrastrada por el vendaval de la ira?

Qué impulso la alimenta?

Y qué la apacigua?

 

Por qué en mi jardín a veces luce un sol radiante y otras veces llueve torrencialmente?

 

Quién invitó a la consciencia a instalarse en tu cuerpo?

Quizás simplemente necesitaba expresar su propia identidad. O, tal vez, la evolución del propio cerebro generó esta autoconsciencia que disfrutas o padeces.

 

En cualquier caso, puedes ser aire o viento.

 

De qué depende zarandear las ramas de la vida o mecerlas suavemente en el jardín de tu existencia?

Qué lo alienta?  Y qué lo disuade?

 

El Abrazo Más Sentido

Para qué necesitas contar tus respiraciones cuando meditas?

Si ya sabes leer no hace falta juntar letras y pronunciarlas en voz alta.

 

Observa directamente la energía vibrando en tu cuerpo y siente esa vida que se expresa en tus labios, en tu cara, en tus manos…

 

Nota como tu corazón se expande en tu pecho y colúmpiate con él celebrando la existencia sin intermediarios, ni palabras.

 

Contempla la vida que es tuya porque está en tu cuerpo pero también está en todos.

Cabe un abrazo más sentido y auténtico?

 

Cualquier oración, recitación, mantra, jaculatoria o como lo quieras llamar, tal vez te saque un instante de tu insatisfacción.

Pero te mantiene en la nostalgia del paraíso perdido.

 

No te engañes, tu atención sigue mirando a la mente aunque al otro lado.

A esa cara oculta de la luna menguante que te ayuda a sobrevivir  y que te consuela ante el miedo.

En la consciencia infinita la semilla del temor no arraiga.

Es la tierra donde pisas y la que firmemente te sostiene.

La puedes sentir ahora y notar como crece por las ramas de tu cuerpo?

Si quieres vivir plenamente no te lo pienses.

La consciencia infinita está esperando que te sumerjas en ella.

Y tú ya sabes nadar.

 

La Luz de tus Sueños

Existe un progreso cuando no te diriges a ningún sitio?

Todo el acontecer de tu existencia está contenido en este momento.
Quién puede cambiarlo?
Tu destino es lo que te ocurre en cada momento.
Cuando te aquietas ya estás transformando tu sino.
Dejas de proyectar un mundo perfecto para sentir la única realidad que la vida te ofrece.
Está tan cerca de tí que eres tú mismo.
No el tú de la mente parlante que separa y aísla.
Es aquel que siente su calor cuando llega el conflicto.
El que comprende que antes que humano está el ser.
Y el que descubre que la misma luz ilumina todos los sueños.
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La Vida Sale a tu Encuentro

Hoy es el aniversario de aquel sueño. Pero no lo recuerdas.

 

Soñaste dormido y soñaste despierto un día como hoy de hace un año. Y de hace dos, y tres…

 

Qué es lo único que queda de este sinfín de pensamientos y sentimientos?

De noche y de día. Durmiendo y despertando. Riendo y llorando.

 

Así hasta que la vida te diga que ya soñaste bastante y que es hora de despertar.

 

En ese momento te traerá al presente. Quizás, con un zarandeo. O tal vez con una intuición.

 

Puedes salir ya al encuentro de la vida y sentarte con ella para que te cuente en silencio de qué se trata esto de la existencia?

 .
El Fruto Maduro del Universo

Qué fue primero, la consciencia o el universo?

 

El universo se expande. Hay galaxias, estrellas y planetas.

Y al menos en este, florece la vida inteligente.

 

Es la consciencia el fruto maduro del universo?

O es el universo la expresión de nuestra común consciencia?

 

Qué más da.

La semilla está en el fruto, y necesita el tiempo para crecer y florecer.

Y cuando madura su sabor y su aroma inundan tus sentidos.

 

Qué tienes tú que ver con todo esto?

 

El Gozo Inmenso

Hay una realidad en tu cuerpo y una realidad en tu mente.

Ambas son el soporte de tu vida consciente.

 

Conseguir alimento, ropa y cobijo para ti y los tuyos. Esto es básico.

Es tu existencia algo más que sobrevivir?

 

En tu tiempo libre, necesitas estar entretenido o distraído?

Eres libre o sigues encadenado a la inercia de la acción?

 

Qué te resulta tan doloroso?

Sigues huyendo de tí mismo?

Ser hiperactivo es alejarte de la vida.

 

Quién es el testigo de ella?

Es el mismo que necesita distraerse?

 

Valoras la libertad que te ofrece permanecer sereno?

En tu quietud, la realidad del cuerpo y de la mente se transforman.

 

No necesitas huir de tu silencio cuando has aprendido a disfrutarlo.

 

A lo largo del día ya encuentras tiempo, además de sobrevivir y distraerte, para

el deleite de sentir una nueva realidad más sutil latente en tu cuerpo y en tu mente.

 

Algunos lo llaman evolución.

Qué importa el nombre si es el gozo inmenso que te está sonriendo desde este espacio sin tiempo que es tu consciencia.

 

La Visión del Águila

Cuál es el propósito de tu vida?

No es aquel que te dicta la mente según su estado de ánimo.

Sería hermoso decir que es el impulso del corazón.

De qué forma te condicionan tus deseos?

 

A veces, las circunstancias modifican tu destino. Otras veces lo condicionan y hasta acaban fundidos en un abrazo.

 

Cuando soy consciente de mi ser vital todo se transforma.

Mi realidad explosiona desde dentro.

 

Cómo algo tan simple puede ser tan poderoso?

 

Aparece el observador distante de deseos, impulsos y propósitos.

Te sitúas en el centro de la noria y esta deja de marearte.

 

La mezcla de intelecto, creatividad y fuerza vital superan a la inercia de la mente discursiva que te atrapa y te convence con su constante perorata.

 

De estar atrapado en el aquí y ahora de la insatisfacción has pasado a sobrevolarlo.

De la perspectiva del ratón a la visión del águila.

 

Quién Disfruta del Silencio?

Consciencia, átomo, semilla.

Quién no quiere expandirse y crecer?

Incluso cuando te inunda esta gran paz, la consciencia quiere atraparla y salirse del tiempo.

Pero tu cuerpo te recuerda que necesita alimento.

 

La mente se detuvo por un inmenso instante. En el cual descubro que soy consciencia sin tiempo.

Por qué no me dices tu nombre?

 

Solo eres esta sonoridad callada?

Y por qué te acompaña siempre este inmenso gozo?

 

Soy consciencia sin nombre y en mi reducido espacio tiene cabida el universo.

 

Soy esa paz que te inunda cuando me encuentras.

Te ofrezco el clamoroso silencio cuando me abrazas.

 

Soy cobarde y desaparezco cuando afloran tus miedos.

Me duermo cuando no me buscas.

Aparezco con tu más sencillo anhelo.

Y  siempre me encuentras aquí dentro.

 

Tus Pies Sobre el Firme Suelo

Estás en un cuerpo con una mente poderosa que te ayuda a moverte por el mundo.

 

Vas conociendo su manual de uso. Te vas encontrado cómodo con ella con el paso de los años, después de las turbulencias adolescentes.

 

Y ya sabes que su uso tiene efectos secundarios:

Si conduces, no pienses.

Ni hagas todo lo que te sugiere sin consultar el código penal.

 

Entonces, hasta dónde me puedo fiar de esta mente parlanchina que no me da tregua, ni descanso?

 

Para el mundo exterior es bastante confiable.

Para el mundo de tus emociones es una auténtica calamidad.

 

Nadie te avisó a tiempo y te ha llevado toda tu existencia comenzar a conocerla.

 

Y ahora que estás advertido, qué vas a hacer?

Pasarás de las palabras a los hechos?

O seguirás conversando con ella indefinidamente como hasta ahora?

 

Te queda la opción de bajar tu atención y dejar que ésta se pose suavemente sobre aquello que sostiene tu cuerpo.

 

La mente seguirá su cháchara pero ralentizará su ritmo.

Ya seréis tres en esta amena conversación que abarca tu vida entera.

 

Ella, tú y la siempre serena sensación de tus pies sobre el firme suelo.

 .
La Tierra Prometida

El tiempo pasa y sigues sin saber quién eres.

Miras la etiqueta que te pusieron al nacer y, en principio, con eso te basta.

 

Pero en el fondo sabes que solo es la punta del iceberg.

Cuál es el secreto de tu nacimiento?

 

No conoces si esta consciencia que posees es una suerte o una desgracia.

Pero te aferras a ella como a una isla enmedio del océano.

 

Las olas de tu respiración golpean la costa.

Atisbas el horizonte con la ilusión de ser rescatado.

 

No sabes de qué, solo quieres dejar de ser un náufrago.

 

Cómo llegué a este lugar a veces paradisíaco, otras veces inhóspito?

 

Cada mañana al despertar miras las nubes de tu cielo interior. Y así un día tras otro. Esperando el maná de tu redención.

 

Qué te puede librar del dolor de la existencia?

 

La esperanza de un amanecer radiante caduca al anochecer.

 

Cuando el viento del silencio sopla desde el corazón aparece la balsa que te acerca a tierra firme.

 

Extiende su vela con prontitud.

Empuña los remos que el destino ha puesto en tus manos.

 

Hasta que la corriente te empuje de nuevo hacia la tierra prometida donde encuentras tu auténtico nombre.

 

El Goce de Ser Vida

La historia te dice que el mundo existía antes de nacer.

Mi consciencia me dice que el mundo nació conmigo o incluso algo después.

 

Quién fue primero?

Quién es más real ahora?

 

Si las palabras te llevan a la calma, benditas palabras.

O bendita calma?

 

Abre las puertas y ventanas de tus cinco sentidos para que el aire de la vida ventile tu mente.

 

Las ventanas del oído y la vista te acercan a la naturaleza.

La puerta interna del tacto te conduce al goce de la sutil consciencia.

 

Puedes sentirla ahora vibrante en cada rincón de tu cuerpo?

 

Ese calor que arde constantemente en tu interior abrasa tus miedos y cualquier temor se convierte en cenizas.

 

Trata de calentarte a menudo en este fuego para disfrutar del gozo de estar vivo.

O más bien, del goce de ser vida?

 

Racimo de Amaneceres

Vivir la vida sin otro propósito que vivirla.

 

Tu cuerpo requiere alimento y tu mente precisa retos.

 

Los sentidos como una doble puerta.

Por un lado te conectan con el mundo.

Por otro te llevan a conectar con tu ser más auténtico.

 

Dónde queda el silencio para vivir la vida más plenamente?

 

Las emociones te indican qué puertas no conviene volver a abrir. Aunque a veces tu corazón te engaña.

 

Cuando tus ojos se abren cada mañana, qué da continuidad a este racimo de amaneceres?

 

Tu memoria personal te recuerda donde dejaste la vida ayer. Y ahí la retomas para volver a la lucha.

 

El silencio de esa memoria te lleva a la vida sencilla que disfruta de su quietud. Y ahí la reanudas para dejar de pelearte con ella.

 

Confundes cubrir tus necesidades materiales con estar vivo?

 

En la consciencia que descubre el silencio ya no se pone la luz.

Tu existencia se ilumina por dentro.

 

Al amanecer ya no necesitas recordar

dónde dejaste la vida anoche?

Sigue latiendo aquí dentro. Yo soy la vida que no necesita el recuerdo.

Porque nunca olvida el propósito de su existencia.

 

El Aroma del Silencio

Cuál es el aroma de la consciencia?

 

Cuanto más intenso es el alma más amplia es la sonrisa.

Pero quién la dibuja?

 

Has atravesado la existencia por sinuosos senderos.

Has cruzado la mirada con ingentes peregrinos que como tú deambulaban por los caminos.

 

Algunos pretendían conocer sus vericuetos.

Pero la brújula de la vida la buscaban en las iglesias y en los templos.

 

Luego los reconocías perdidos en la cuneta.

 

Cansado de caminar te has sentado en silencio junto al árbol más frondoso.

Esperando a que la vida te despierte del sueño.

 

La mente siempre dicharachera se detuvo a tu lado y también buscó la sombra del fornido fresno.

 

La noche cerrada fue dejando paso al frescor de la mañana.

 

Y en algún momento tu olfato capturó el aroma intenso de tu consciencia que ya permanecía en el más profundo y sagrado silencio.

 

La Vida Nunca Expira
Conoces tu nombre y algo más.
Ahora solo te falta saber quién eres.
 .
Conoce tu propia mente quién la escucha?
 .
Si retiras el manto que te protege del polvo de la existencia te encuentras una consciencia resplandeciente que te conoce desde siempre.
 .
Ella quiere contarte la historia de tu vida.
Mientras tu prefieres conocer lo que pasa por el mundo.
 .
La mente, el mundo y la vida se relacionan pero no son lo mismo.
El mundo y la mente tienen fecha de caducidad.
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En cambio, la vida nunca expira.
 .
Cuando deja de mirar por tus ojos encuentra otros para recuperar una mirada limpia.
 .
Para escuchar nuevas historias de otra mente ansiosa por contar lo que acontece en su mundo.
 .
Y así la vida escucha y observa.
.
En su propia evolución encuentra que aquello que la fascinaba ya solo la entretiene.
 .
Ahora la vida anhela encontrar unos ojos prístinos que reflejen su mirada.
Añora sentir una piel sensible que revele su resplandor dorado.
 .
Quién se ofrece voluntario para que la vida le rescate con su pasión y silencio?
 .
La Belleza del Tiempo
Qué idea tienes de tí mismo?
A quién te sientes unido?
Una parte del todo es también todo.
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Si te miras en el espejo de tu ser siempre contemplas la misma fortaleza.
Si aún no lo haces tienes el potencial de hacerlo.
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El mismo vigoroso ser situado en el mismo sitio. Aquí dentro.
Eso nos hace iguales.
Aunque unos más distraídos hasta que dejan de estarlo.
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Esa es la belleza del tiempo.
Te acerca el presente sin que necesites moverte.
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Hasta el más sabio puede decir que fue ignorante.
El ignorante quizás tarde en comprender pero en algún lejano presente abandonará su estulticia.
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Por ello no tengas prisa.
Puedes seguir alelado por el triunfo o la expansión de tu tribu.
Simplemente disfruta adonde tu atención te lleve. Sin causar daño.
.
En otro ahora tu deleite será más compartido.
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El que inventó el tiempo sabía lo que hacía.
 .
El Suave y Callado Impulso
Puede tu corazón venerar la vida cada día?
 .
Puedes sentarte en silencio para escuchar los latidos de tu auténtica naturaleza?
 .
Llevas en tu interior el suave y callado impulso de la existencia.
Es más sagrado que cualquier reliquia.
 .
Aunque oculto bajo el ajetreo cotidiano de lo transitorio.
 .
Permanece hasta en el sueño más profundo.
Está radiante cuando amanece el día.
Aflora con ímpetu después del corporal descanso.
 .
Es la consciencia que vuela sobre las olas crispadas del temporal de emociones.
 .
Quién necesita de rituales o creencias?
Precisa la luz mendigar una vela?
 .
Encontrar tu ser vital sin buscarlo.
 .
Descubrir que la calma no requiere de tormentas.
 .
Solo permanecer abrazado al impulso vital que hace posible tu existencia.
 .
Inspirar Silencio

Tu mente respira palabras. Es su alimento.

Inhala pensamientos y emociones.

Mientras la consciencia los exhala, permaneciendo muda.

 

Al despertar ambas se reconocen.

 

Cada mañana la mente saca los mapas de su mundo.

 

No se siente segura sin el tropel de conceptos que la abarrotan.

 

En su aparejo conviven los sentimientos con sus recuerdos, y un sinfín de ideas y esperanzas.

 

Los abre en el devenir que se dibuja en el horizonte de un nuevo día.

 

La felicidad, que necesita bañarse en las aguas calmadas de la vida, se siente aturdida por esta maraña de hojas caducas y brotes nuevos.

 

Entre la hojarasca atisba a lo lejos las sensaciones vitales que descansan en su cuerpo.

Se agarra a ellas como a un clavo ardiendo.

 

Para qué necesita la mente tantas palabras?

Se podría sentar a nuestro lado quieta.

Mirando a la realidad, abrazando el sosiego.

 

Puede seguir respirando aquí dentro.

Pero al despertarse, en lugar de inhalar ruido, también puede inspirar silencio.

 

El Jardín de mi Casa

En el jardín de mi casa crece la vegetación.

 

Según la estación del año, los colores se combinan, los sonidos se enriquecen y las fragancias se solapan unas con otras.

 

Se intercalan cantos, aromas y colores.

Todo cambia, pero también todo permanece.

 

En él se mezclan la eclosión de la primavera con la llamada insistente de la chicharra.

 

En el jardín de mi casa todo tiene cabida.

 

La lluvia lo empapa y la tierra lo absorbe.

La luz lo nutre durante el día.

La obscuridad lo serena con su manto de estrellas por la noche.

 

El jardín de mi casa centra mi atención.

Me cobija del ruido exterior y de mi mente.

 

Acoge mis pasos, acaricia mi piel y me susurra el amable canto que la naturaleza entona siempre muy suavemente.

 

El Aroma del Amor

Cuál es la cualidad del amor?

De dónde desprende su aroma?

 

Aparece en cada ser que camina sobre la tierra.

Comienza con uno mismo.

 

El amor avanza cuando alargas tus brazos o levantas tus ojos.

Sonríe cuando entra en contacto con otras manos.

Se ensalza cuando siente el perfume de la fugaz mirada.

 

Atraviesa distancias, no tiene miedo a nada.

Es la esencia de todos.

 

Pertenece a esta consciencia infinita que amablemente nos lo regala.

 

El amor está en la sangre que se nutre del constante vigor de tu corazón.

 

Florece en él cuando te vacías de lo que nos separa y aleja.

 

Está en el conocimiento de ti mismo.

 

Sentirte la vida es amar este inmenso sentimiento de existir que nunca te olvida porque es de todos.

 

El amor es este impulso que te hace crecer con la única vida y a venerar a todos los seres que la comparten.

 

Más Allá del Tiempo

Cuál es tu verdadera identidad?

Es esta persona cambiante que quema etapas según la edad de su cuerpo?
 .
Eres mucho más que una simple persona caminando por el mundo.
Necesitas sentirte desdichado para entenderlo?
 .
Tu sentimiento de que existes te acompaña siempre. Se va transformando con la ayuda del tiempo.
 .
El tiempo te trae lo que necesitas con delicadeza. Lo sitúa a tus pies y continúa a tu lado.
 .
Puedes ser testigo de lo que trae el tiempo?
Contemplarlo, sonreír o llorar y seguir respirando.
 .
Lo que viviste hace tiempo fue real entonces. Pero reconoce que tu realidad ya es otra.
 .
Qué ha cambiado en aquel que observaba y que responde a tu nombre?
 .
Tu evolución es ampliar la mirada para ver y sentir lo que antes era invisible.
 .
El tiempo sigue limpiando el espejo de tu atención. Lo deja pulido para que te contemples en él sin distorsión.
 .
Solo falta que tu deseo de ser gire la vista hacia el conocimiento de ti mismo.
Comienzas a ver lo que antes ni siquiera mirabas.
 .
El principio y el final del tiempo forman parte de la misma sensación de liberación,
cuando te sientas a descargar tu mente o tus tripas.
.
El vacío de lo innecesario es un requisito esencial para aprender a ver lo real que pasa por delante de tus ojos.
 .
Qué hay más allá del sueño de tu mente?
Hay una atención descansada y serena que el tiempo ha fortalecido.
 .
Solo ella te coge de la mano y te lleva más allá del tiempo.
.
Para experimentar este sentimiento de ser aquel que mira por tus ojos y que vive en silencio.
 .
La Certeza de una Mente Quieta

Si quien te dio la vida ya no existe, dónde queda la vida?

 

La vida sigue latiendo en tu cuerpo aunque haya seres queridos que ya no están contigo.

 

Tu cuerpo ha crecido y se ha transformado.

Tu mente le acompaña en su desarrollo.

 

Valoras más la creencia en algo futuro o tu calma presente?

 

Al poco de despertar cada mañana, tu mente se activa para proteger y alimentar tu cuerpo.

Al acabar el día, el cuerpo y la mente necesitan descanso.

 

Cualquier especie animal hace lo mismo.

Ellos también valoran los momentos de parar la actividad y encontrar sosiego.

 

Necesita tu mascota esperanzas en el más allá para sentirse feliz?

 

O prefiere sentir el afecto y la atención que le ofreces?

 

Quién es el testigo de tu cuerpo?

Quién siente el cariño que recibes de quienes te acompañan?

 

Al saborear la paz que te llega al sentir las manos -tuyas y ajenas-, que queda del alivio de un futuro cielo?

 

De la esperanza que te ofrece la mente triste e inquieta,

A disfrutar de la certeza de una mente quieta.

 

Esbozando Una Sonrisa

Cuando despiertas cada mañana tu consciencia se despereza.

 

Está radiante dispuesta a iluminar el cuerpo. Ahora es más fácil sentir su presencia y su fuerza.

 

La mente también reclama tu atención.

A quién se la prestas primero?

 

La meditación implica que sientes esta vitalidad que amanece en el cuerpo. Es su esencia y está ardiendo intensamente.

 

Puedes contemplar esta llama vigorosa que se expande abrasando todo lo que encuentra?

 

Tu atención lo intensifica.

 

Es un momento en que el radar de la mente aún no ha encontrado lo que esta pendiente en tu existencia.

 

Cuando lo descubra te llamará con insistencia hasta que la escuches.

 

La consciencia te habla con el pensamiento intuitivo. Puntual y eficaz.

La mente rezuma pensamientos repetitivos que consumen tu energía.

 

Puedes permanecer en silencio y soledad unos instantes cada mañana?

 

Todo tu organismo te lo agradecerá el resto del día.

 

Y las personas que te acompañan en este trayecto de tu vida esbozarán una sonrisa solo con verte.

 .
El Banquete de la Vida
Quién te invitó al banquete de la vida?
 .
Te encuentras en un privilegiado asiento en esta celebración.
 .
Brindas cuando otros levantan su copa.
Pero no sabes muy bien por qué unas veces hay júbilo y otras veces llanto.
 .
Ni siquiera el jolgorio de la vida te pertenece.
Realmente, lo que te gustaría es saber lo que se celebra.
 .
Pero lo importante es degustar los platos que se sirven en el ágape de tu existencia.
 .
Comes y callas hasta que un día se te pide que abandones la sala.
Que dejes tu banco a otro dispuesto a disfrutar de tu jardín y tu casa.
 .
Llenaste tu corazón de alegrías y penas.
Pero se pasó tu tiempo.
Lo disfrutaste?
 .
No te vale vivir solo en el recuerdo del que heredó tu silla.
.
Si te vuelven a invitar a otro banquete, cambiarías tu forma de celebrarlo?
 .
Podrías convertirte en la vida misma y ser el que celebra el banquete de tu existencia?
 .
Tu misma eres el banquete.
Eres el alimento que te nutre y aquieta.
.
Y eres la que alimenta a todo el que se sienta a tu lado a celebrar cada momento de tu existencia.
 .
Esta Primavera Eterna

De dónde brota la vida?

 

Está dentro del cuerpo pero es más que el cuerpo.

No necesita palabras para impregnarlo todo.

 

El pensamiento continuo te limita, te reduce a una idea o un recuerdo.

 

Qué valor tiene la maraña de pensamientos que traspira tu mente?

Surge del temor y la duda.

Es un sucedáneo de la realidad.

 

Tu atención es la herramienta para abrirte paso en el laberinto de la vida.

Con ella buscas tu felicidad.

 

Indagas en el baúl de la mente.

Exploras actividades del mundo que llaman tu atención.

Todas se ofrecen para satisfacer tus ganas de existir.

 

Qué impulsa este deseo de vivir?

Por qué necesitas indagar sobre tu propia naturaleza?

 

No te conformas con ser simplemente un cuerpo que disfruta temporalmente de sus sentidos.

 

Anhelas trascendencia y acabas enfocando tu atención hacia adentro.

Hasta que consigues que ilumine tu interior.

 

Es el sueño profundo parte de la felicidad?

En él nunca hay sufrimiento.

Te regenera en su suave manto y al despertar tu fuerza vital es más intensa.

 

En este océano de vitalidad encuentras la inmensidad de la calma.

Ya no necesitas cuestionarte nada.

Te sientes completo al sumergirte en las aguas profundas de la vida.

 

Descubres que es en tu cuerpo donde brota el sentimiento más cálido en esta primavera eterna.

 

Solo requiere que lo riegues a diario con tu atención para recoger sus brotes que te nutren de dicha cada mañana.

 .
Tu Serena Presencia

Si el sol y tu atención no dejan de iluminar,

por qué se apaga el brillo de tus ojos en algunos momentos?

 

La noche cae sobre la casa que habitas.

Sabes que es algo temporal pero no te vale. Sigues a oscuras.

 

Puede haber un recuerdo sin el pensamiento?

Rememora tu ser vibrando en tu interior sin conjugar ningún verbo.

 

Es tan sencillo que hasta un niño lo hace cuando su llanto se convierte en sonrisa sin mediar palabra.

 

Las nubes que genera tu mente se evaporan cuando solo con tu atención vuelves a mirar al cielo que eres.

 

Él no ha dejado de brillar en ningún momento. Solo que tu miras para otro lado.

 

Pero si miro al cielo me puedo tropezar con las piedras del camino?

 

Sentir tu ser resplandeciente ahora mismo ilumina tu sendero, allana el suelo por donde pisas y te ancla en la realidad de la vida.

 

Lo intentas comprender con el intelecto y te enredas con las ataduras de la mente.

 

Salir del olvido de ti mismo no es pensar en tu yo agitado.

 

Puedes sentirte estrella con solo percibir estos cinco puntos vitales que irradian en tus pies, tus manos y tu cara?

 

Si te es complicado quédate solo con un rayo de esta luz que está siempre disponible.

 

O prefieres vivir en la inercia o instalarte en la queja?

 

Eres quien experimenta la vida.

Disfrutas y sufres lo que ella te trae.

 

Simplemente, ten presente siempre al que la experimenta.

Cuando eres tu misma iluminas todo con tu serena presencia.

 

Otros Ojos Buscan Tus Labios

Estás apegado a la existencia aunque no sabes muy bien de qué se trata.

Cumples con tus quehaceres y celebras las efemérides.

 

Qué necesidad hay de algo más o de algo menos?

Lo importante es existir, seguir respirando.

Ocupar el tiempo. Estar informado.

 

Vivir distraído es una forma de vivir.

 

Hasta que un día la vida y sus imprevistos te zarandean.

Algo nuevo pide entrar en el espacio tu consciencia.

 

Te gustaría detener el cambio, controlarlo.

Pero la vida tiene otros planes.

Por qué tiene que pasarme a mí?

 

Tu principal apego sigue siendo existir.

 

Pero sientes que la barca en la que navegas se zarandea.

La sociedad y tu entorno cambian.

Tus seres queridos se transforman.

 

Dónde queda aquel sueño luminoso que te despertó la otra noche?

Qué oculta el secreto de la vida?

 

Qué quedó de aquel niño que abrazabas?

Dónde están las manos que te cuidaban?

 

El niño creció.

Quizás otras manos acarician tu cara.

Y tal vez otros ojos buscan tus labios.

 

Lo que siempre permanece y te pertenece son estos labios que ansían besar.

Y estas manos que acarician tu alma cada vez que descansas en ellas.

 .
El Océano y la Fuente

Eres un ser humano.

El ser va primero.

Es el océano y también la fuente.

 

Te haces humano desde el manantial donde brota el agua de vida hasta tu llegada al mar.

 

Recorres la tierra que canaliza tu existencia.

 

En el trayecto te olvidas del manantial donde brotaste.

Y desconoces el color y el sabor del mar que te acoge.

 

Pero no te importa. Tu sigues surcando la tierra que transitas.

 

Te dejas llevar por la corriente, arrastrando todo lo que te encuentras.

Hasta que un día descubres que tú mismo eres la corriente.

 

Nutres con tu abundancia a quien se acerca a beber a la orilla.

 

Dónde está tu fuerza?

En tu ímpetu o en saber quién eres?

 

La luz se refleja en tu superficie y cuando estás en calma te haces trasparente.

 

Dejas que el sol ilumine lo que se mueve en lo más profundo.

Pero también ilumina lo que permanece.

 

Te haces sabio cuando recuerdas tu origen,

que anterior al río fuiste la fuente.

 

Antes que humano eres este ser del que manan todos los afluentes.

 

Comprendes que aunque cambien de nombre todos se dirigen hacia el profundo piélago.

 

Te haces humano un tiempo para sentirte ser.

Y así poder unir el océano con la fuente.

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Sentir la Vida

Ignoras lo que es la muerte.

Por eso le tienes miedo.

 

A veces, lo que no se conoce se teme.

El futuro es otro lugar donde florece el temor.

 

Te pasa lo mismo con la vida?

La buscas pero no acabas de hallarla.

 

Dónde se encuentra?

A la vida no hay que buscarla.

 

La vida solo la puedes sentir.

 

Si la buscas te topas con el guía de la mente que te indicará innumerables caminos por dónde visitarla.

 

Si necesitas recorrerlos pues adelante. No te prives. Buen viaje.

 

Quizás en uno de ellos o a la vuelta a casa simplemente la sientas.

 

Y por qué no, ahora?

 

Da igual donde te encuentres porque siempre te acompaña.

 

La puedes reconocer porque no tiene miedo a nada.

Porque muere a todo lo que no es real.

 

No se puede comprar ni vender. Tampoco prestar, pero sí compartir.

 

La vida no te entretiene, simplemente te sostiene.

 

Para compartirla primero tienes que hacerla tuya.

La puedes abrazar porque siempre está al alcance de tus manos.

 

La puedes sentir ahora mismo en ellas?

No dejes que se escurra entre tus dedos y caiga.

 

Y si ocurre vuelve amablemente a recogerla.

Ella te lo agradecerá con su inefable sonrisa y su entrañable mirada.

 

Y se reflejará en tu cara.

 

Ninguna Sombra es Permanente

Tu naturaleza solo quiere ser feliz.

 

Si te cobijas en su sombra encuentras un alivio pasajero.

 

Ninguna sombra es permanente. Todas se mueven con el paso del tiempo.

 

Perseguir deseos te da un inmenso placer.

Pero la sombra del deseo también es cambiante.

 

Si necesitas seguir corriendo no dejes de hacerlo. Sigue tu propio criterio.

 

La felicidad te esquiva?

Se esconde cuando ya la tocabas con los dedos.

 

Cuando el sol está en el cénit y te quedas sin sombra te paras un momento.

 

Si dejas de correr, la felicidad también se detiene.

 

Dejas de esforzarte por llegar a la meta.

Incluso dejas de soñar con lograr algún premio.

Descubres que haciendo nada para ser feliz nunca tropiezas

Te satisface estar quieto.

 

Cuando dejas de buscarla ella te encuentra.

Se aproxima.

Te abraza.

Y se brinda en silencio a enjuagar tus lágrimas.

 

El Corazón Sereno

Todo lo que deseas ser te condiciona, te limita.

 

Por qué ponerte límites si puedes vivir sin barreras?

 

Todo anhelo de liberación te esclaviza aún más.

 

El valor de la palabra es traerte a este mundo sin palabras que es la calmada consciencia de tí mismo.

 

Cuanto más lejos estás de casa más ganas tienes de volver a ella.

Es algo inherente a tu naturaleza.

 

Para qué remar con el viento en contra?

Cuando la vida quiere que llegues a una orilla te da la madera para que construyas tu barco.

 

El ser consciente que brota de tu silencio sabe hacia donde te diriges.

No confunde el camino porque él mismo es el camino.

 

No tratas de aquietar tu mente.

Solo desplazas tu mirada de ella al resto del cuerpo donde la fuerza vital anida.

 

Entonces, el eco del ruido resuena lejano.

Tu atención solo recorre el trecho que va de la inquieta mente al corazón sereno.

 

El susurro de su ímpetu no necesita tu esfuerzo pero sí tu escucha.

 

De la ansiedad al sosiego.

 

Son impulsos diferentes que habitan en el mismo cuerpo.

El tuyo.

 

Tu atención elige en cada momento.

 

Y tu sabes que el único momento para gozar de esta paz inmutable es ahora.

 

El Lugar Donde Sientes

Si agudizas tu atención más íntima comienzas a notar sensaciones cada vez más sutiles.

 

Están siempre. Nunca faltan a la cita.

 

Solo recoges tu atención, te instalas en esta introspección serena y aparecen puntuales.

 

Cuanto más lo transitas más desbrozado se encuentra el camino.

 

Tu opción es abrirles la puerta de tu atención para salir a su encuentro.

Es una experiencia directa con el pensamiento ausente.

 

Se puede describir como un abrazo con la vida. Es muy cálido y extenso.

 

El terreno donde se asienta es tu propia estabilidad, tanto emocional como material.

 

No hay que recorrer ningún camino. Esto implica tiempo.

Más bien, es dejar de anhelar estados imaginarios.

 

Y pararte a sentir lo inefable.

Lo que impulsa tu corazón llueva o escampe.

 

No es un proceso.

Tampoco es una emoción ni un sentimiento.

 

Es prestar atención al que siente.

En el lugar donde sientes.

 

Tú percibiendo lo más sutil, vivo y permanente de tu cuerpo.

 

Está más allá del placer porque es la inmensidad del que goza.

Donde no se atisba ni la sombra del miedo y el dolor.

 

Es tan simple y natural que la motivación por lo accesorio se diluye.

Cualquier deseo que puedas imaginar se desvanece como satisfacción transitoria.

 

El empuje de la ilusa quimera pierde su brío ante el dominio de esta vastedad serena.

 

Dónde quedan los sueños de una noche inquieta cuando la aurora te despierta con su dulce canto?

 

La Flor, el Jardín y el Aroma

El tiempo acumula una capa de polvo sobre tu atención.

Su luz se oscurece cuando la cubres con un sinfín de pensamientos.

 

Tu atención se pierde en la niebla de las emociones.

 

Buscas algún destello de vida cuando tus ojos se abren al amanecer.

Pero pronto te atrapa la actividad del mundo y el ajetreo de tu existencia.

 

Quién siente a través de tu piel si no es tu clara consciencia?

 

Está aquí dentro, es tu sencilla naturaleza.

Cuando dejas de estar ocupado en mil batallas comienzas a sentir su resplandor a través de la espesa niebla.

 

Es la vida lo que cambia o es lo que queda?

En cuál te reconoces?

 

Lo que cambia es tan caduco como la más hermosa flor.

Lo que queda nunca pierde su brillo aunque sus ojos se apaguen.

 

Es la simiente que brota del cuerpo caduco.

 

Tu consciencia conoce todo lo que llega a ella. Pero, se conoce a sí misma?

 

La flor no es el tallo que la sostiene. Pero se balancea en él.

 

No importa cómo se encuentre tu cuerpo.

Tu fuerza vital es el color y el aroma.

 

Todo tu aprendizaje te lleva a sentir la fragancia que desprendes.

 

Cuando lo descubres en ti, comienzas a reconocerlo también en las otras flores que pueblan el jardín.

 

Son otros colores con diferentes aromas.

Brotan de la misma tierra y les acaricia el mismo viento.

Pero no son la tierra, ni el viento.

 

Cuando te abres al cielo intuyes que también perteneces a las estrellas.

Que la danza de la vida no tiene sentido sin ellas.

 

Que no hay mayor conocimiento que el reconocimiento de tu propio ser.

 

Entonces, sabes que además de ser la flor y el jardín.

Eres  su belleza y su aroma.

 

El Gran Abrazo

Si todo sucede ahora, dónde queda el futuro?

 

Sabes que mañana experimentarás emociones. Pero hasta que el tiempo no las trae al presente no son reales.

 

También tu mente puede acercar tu miedo a este ahora.

No tarda mucho en encontrarlo pues está repleta de temores e ilusiones.

 

Tu atención ha recorrido tantas veces el camino a la mente que se ha olvidado de lo auténtico.

 

Puedes volver a ser niño para que tu atención se pose en la vitalidad que brota del cuerpo?

 

Es cambiar el ruido por el silencio como compañero de vida.

 

Estás dispuesto?

 

En el alboroto de la mente el pasado y el futuro campan a sus anchas.

Muchos ahoras te pillan distraído.

 

Si crees que eso es estar vivo solo tienes que salir de la creencia y empaparte de lo real.

 

Eres la vida y el testigo de ella.

De esta pareja eterna ninguno habita en el futuro.

 

Cuando tu atención se une a la vitalidad en tu cuerpo se produce el gran abrazo.

 

Es tan entrañable como profundo y afectuoso.

 

Lo vives en silencio y el abrazo se transforma en presencia.

 

Pueden, unas palabras como estas, cogerte de la mano y acercarte a la calmada presencia?

 

Al lugar donde ningún ruido puede alterar esta paz gozosa.

 

El testigo está vacío de palabras.

Él mismo es el sonoro silencio.

 

El gran abrazo te funde con lo que no cambia.

Es el ser más auténtico al que puedes mirar.

Y eres tú misma.

 .
Girar la Mirada

Caminas por el mundo pero no eres el mundo.

Tu cuerpo cambia y tu continúas.

 

El temor a la muerte te abandona con ella.

Unos creen porque después no hay nada.

Otros callan y observan como amanece cada mañana.

 

Dentro de ti conviven el yo temporal y el yo eterno.

La mente y la consciencia.

 

Cuando practicas meditación te estableces en lo permanente aunque solo sea unos segundos.

 

En ese instante mueres a lo finito y tu consciencia silenciosa predomina brevemente.

 

Trasciendes esta forma caduca con la que tantos se identifican.

 

Su creencia es la mortalidad.

Su experiencia es la persona en el mundo.

Y tienen razón.

 

La persona y el mundo son tan caducos que se diluyen cuando te estableces calladamente en el vigor de tu cuerpo.

 

Si no puedes morir a tu propio pasado,

cómo puedes abrazar el esplendor de tu inherente presente?

 

Si tu atención esta prendada de lo caduco tu temor a perderlo te acompaña.

 

Puedes disfrutar de aquello que no se teme porque no se pierde?

 

Te pueden contar lo que hallarás pero seguirán siendo palabras.

 

Es tan íntimo y cercano que solo hace falta que gires la dirección de tu mirada.

 

El Jardín y el Cielo

En la consciencia cabe todo incluso tú mismo.

 

Si estás alterado te tropiezas con la vida.

Cuando te aquietas sales al encuentro de ella.

 

Eres un ser humano que añora ser algo más.

 

La eternidad es tu utopía.

La perfección, tu sueño.

 

Aunque las flores de tu jardín no perduran.

Tu jardín es cada vez más hermoso.

Cada día se renueva con un brote nuevo o una hoja que cae.

 

A veces, la maraña de vegetación te impide caminar por él.

Buscas el pequeño sendero que bordea los árboles.

 

Lo recorres solo para disfrutar de su belleza y para sentir su frescor en verano.

 

Quién te ha dicho que existes?

Conoces quién eres?

 

Valoras detenerte en medio de la actividad.

Va amaneciendo en el territorio inhóspito de tu existencia.

 

El sol del conocimiento clarea en el horizonte y tu interior se ilumina con una paz inmensa.

 

Ya no necesitas ritos. Has desmontado el andamio de las tradiciones.

Entonces, qué te sostiene?

 

Quizás, te sustenta el mismo cielo que envuelve al planeta.

Es profundo y luminoso.

Como tu jardín.

 

Qué tienen en común las estrellas si no es su luz?

Qué tienen en común las flores si no es su fragancia?

 

Su luz y fragancia te llegan por los sentidos.

El destino del color es reflejarse en tus ojos.

 

La esencia del jardín y del cielo se recogen un instante en tu regazo.

 

Los acunas mientras percibes el perfume que desprende el esplendor de su esencia.

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La Madurez de tu Mirada

Sabes donde estás y crees saber quien eres.

Estás seguro?

 

Por dónde entró tu última emoción y por dónde salió?

 

Necesitas el pensamiento para situarte en el mapa de la vida?

 

Todo parece bien colocado hasta que llega un soplo inesperado y lo desmonta de nuevo.

 

El edificio de tu estabilidad aún se tambalea por el último seísmo.

 

Puedes afianzar los cimientos que soportan tu existencia?

 

Lo material es importante. Pero es todo?

 

Tus recursos se dilapidan como las emociones del niño que fuiste.

Ambos se fueron por el sumidero.

 

Tu madurez no está vinculada a tu edad.

Se relaciona con tus actos.

Se enlaza con lo que tu atención busca cada día.

 

Los cimientos de tu estabilidad están ahí dentro. El adolescente emocional los busca fuera.

 

Si quieres vivir en las alturas las vistas son espléndidas. Pero el viento las zarandea a menudo.

 

No te sientes mal aunque tu infancia se la llevó el tiempo. Es algo natural.

Entonces, por qué te sientes mal?

 

También el tiempo se lleva tu presente y te lo cambia por uno nuevo. Así constantemente.

 

Está tu atención preparada para aceptar el cambio?

Hay madurez en tu mirada?

 

Te sientes por dentro.

Percibes esta fortaleza que se incrementa con solo captarla.

 

Tu madurez ya se relaciona con el huracán de las emociones desde el vigor de la vida ahí dentro.

 

Aquí, en el interior de tu cuerpo, están los cimientos del edificio donde habitas.

 

Sigues siendo adicto al pensamiento?

 

Tu fortaleza se cimenta con una atención intensa al vigor que mueve tu cuerpo.

 

Esta pila de vida que se descarga con el sinfín de pensamientos.

 

Y se recarga con el sueño en la noche y por el día con tu atento silencio.

 

El Silencio Estalla

El destino de tu vida es el potencial con que la afrontas.

Tu libertad es cumplirlo o posponerlo.

 

La mente necesita reconocimiento.

La consciencia silenciosa ya disfruta con existir.

Tú eliges donde pones el foco.

 

Lo mejor de los retos es superarlos.

Lo mejor de los sueños es despertar.

Solo despierto cumples tu sueños.

 

Eres la consciencia que despierta del sueño de la creación.

Para qué necesitas un mapa de la vida. Si ella ya te ha encontrado.

 

De qué te sirve saber todo sobre este sol luminoso si no sientes su luz?

 

Cuando tu mente se aquieta ya no necesitas dar vida al creador.

 

Toda creación lleva su tiempo.

Si yo soy ahora, dónde queda un antes o un después?

En este consciente instante se ha borrado el tiempo.

 

El silencio estalla en el océano de sonidos, colores y texturas que recrean la vida.

 

Quién dedica su tiempo a esbozarla cuando la puedes sentir en plena eclosión?

 

La vida se ilumina en tu quietud, inmerso en los sentidos que envuelven tu cuerpo.

 

Su fulgor resuena en tu interior cuando la escucha te trae sosiego.

 

Se enaltece en la serenidad del crepúsculo cuando la noche tararea su canto.

 

Y te ensalza cuando descansas en el silencio del sueño profundo.

 

Al despertar, eres libre para seguir soñando.

 

O prefieres abrir tu ojos, sentir tu piel y escuchar el callado susurro de la vida que amanece.

 

El Espejo de Arcilla

Saliste del cielo y te posaste en la tierra.

Viniste solo pero envuelto en el afecto de los que te acogieron.

Como simple rayo ya iluminas.

 

Diferente mirada, diferente sonrisa, hasta el corazón es diferente.

 

Pero sabes que ellos también son luz.

Y con el mismo anhelo de afecto.

 

Quién disfruta del placer?

Quién anhela ser feliz?

 

El placer te recuerda el paraíso perdido.

De la felicidad solo conoces sus destellos.

 

El placer está en la satisfacción de los pequeños momentos.

Tu cuerpo y tu mente lo agradecen.

Su deseo más básico es la simple ausencia de conflicto.

 

Por qué tu corazón necesita afecto?

 

Eres devoto de tu existencia.

El afecto a los demás llega cuando hay afecto a tu propia naturaleza.

 

Lo esencial de ti no está en la sangre, ni en la raza o en la cultura.

 

Simplemente, el rayo disfruta de su radiante existencia.

Aunque dormido en este cuerpo de barro.

 

Este espejo de arcilla sostiene tu ser.

La consciencia se mira en él y ve reflejado su mismo rostro.

 

En este reencuentro resuena el amor nunca perdido, solo escondido.

Los cinco sentidos compiten por canalizar su deleite.

 

La mente queda muda.

Recoge deseos y penas en el mismo saco.

Y se ausenta.

 

El ser y la consciencia se abrazan.

Sus besos son pura dicha.

 

Quién queda para seguir buscando la felicidad?

 

Cuando la mente vuelva seguirá preguntando,

Dónde busco la felicidad?

 

En su ausencia no supo que la felicidad reside en la misma casa.

Solo que sus destellos se apagan cuando ella comienza su búsqueda.

 

Surfea Tu Cuerpo

Tu consciencia se expande más allá de sus límites.

Deseas conocer cada vez más del mundo y de la vida.

 

Qué quiere decir conocerse a sí mismo?

Conocer lo que piensas y sientes?

O conocer al que piensa y siente?

 

Te instalas en este vigor que surfea tu cuerpo y el ruido de tu mente se evapora sin el menor esfuerzo.

 

Te conviertes en el centro, como un agujero que absorbe todo deambulante pensamiento.

 

Permaneces en el yo sin nombre donde el silencio parpadea como una nube luminosa que envuelve tu cuerpo.

 

Es tan gozoso que algo en ti se quiere quedar ahí siempre.

Es calor, es fuerza, es sosiego.

 

Ningún idioma por hermoso que sea puede describirlo. Está más allá de las palabras.

 

Pero quién sostiene las palabras?

Este que dirige tu atención.

El mismo que se enamora en silencio.

 

La Sonrisa y el Llanto

Desde tu primer llanto los sentidos abrieron sus puertas y te inundaron de vida.

 

Al principio todo era nuevo y maravilloso. Alternabas sonrisas con llanto.

 

Con los años le pediste a tu mente que desconectara.

Estabas tan ocupado que preferiste un resumen de la vida al final de cada jornada.

 

Era eficiente pero la sonrisa de los primeros años fue dejando paso a la ansiedad del futuro incierto.

 

De tanto mirar te olvidaste de ver.

De tanto tocar te olvidaste de sentir.

 

Hasta que un día comprendiste que la vida no sucede en ninguna pantalla. Ni siquiera en la de tu mente.

 

Qué era aquello que esbozaba mi sonrisa?

Dónde puedo recuperarlo?

 

Recuperaste algo muy valioso que te acompañó en aquellos años felices.

Recordaste que la mejor compañía en todos tus viajes, proyectos y esfuerzos,

la más próxima y cercana, era tu simple atención.

 

Atención a esto tan inmenso que impregna tu ser.

Lo que impulsa a tu corazón a latir con más fuerza.

 

Atención a esta vitalidad que acompasa a tus pulmones.

No porque haya estado ahí siempre es menos importante.

 

Atención a este calor que percibes en tus manos y en tus labios.

 

El mundo se recoge y su poder de atracción mengua hasta hacerse inexistente.

El universo se reconoce en ti como el fruto maduro que brota de su vigorosa expansión.

 

Volviste a ver con tu mirada.

A sentir con el abrazo.

Y a sonreír despues del llanto.

 

El Brillo de tu Mirada

Quién aviva el fuego de tu atención?

 

La motivación por la vida es algo inherente a tu naturaleza.

Qué te impulsa en la búsqueda del conocimiento?

 

Si tu cuerpo ya ha encontrado cobijo y alimento suficiente.

Si tu mente está tranquila y tienes el afecto de tus seres queridos.

 

Por qué ésta consciencia que impregna todo, se encuentra inquieta en el corazón de algunos?

 

O está inquieta en el sentir de todos, pero solo algunos lo saben?

 

Y uno de ellos eres tú.

 

Eres el conocedor del mundo, pero sabes que en el espacio de tu consciencia hay cabida para algo más que la información y el ruido.

 

Cuando sales a la naturaleza te reconforta el susurro del aire y su caricia en tu cara.

 

Sabes que en tu interior hay un hueco vacío donde tiene cabida el que siempre camina silencioso a tu lado.

 

El que siempre te acompaña y conoce tus miedos e ilusiones.

 

No necesita contarte nada.

Solo observa y anhela fundirse contigo.

Es tu origen y tu destino.

 

Prestas atención al que siempre te escucha y tu existencia se torna más plácida y calmada.

 

La sonrisa en tus labios va esbozando una expresión más serena.

 

Y un nuevo brillo en tu mirada amanece cada mañana.

 

La Sensación Gozosa

En tu consciencia cabe todo.

Desde un pensamiento negativo que te tortura hasta una sensación gozosa que te aquieta.

 

Quién elige lo que entra en ella?

 

Puedes sentir tu cuerpo para identificarte con él como una persona que nace y muere.

 

O puedes sentir tu cuerpo para encontrar en él lo que ni nace, ni muere.

 

En ambos casos, tu atención no flota en la niebla que asola tu mente.

 

Aunque ella se ofrece solicita a responder a todas las cuestiones.

En lo relativo a la paz perdurable es algo que no conoce.

 

No se trata de aquietar tu mente.

Es un instrumento, como un coche.

Y tú no tratas de aquietar tu coche.

Ni tú móvil. Simplemente, lo apagas.

 

Los utilizas cuando los necesitas.

Los apagas cuando no requieres su uso.

 

Pero, cómo apago mi mente?

 

Tú eliges lo que entra en tu atención y decides hacia donde se dirige.

 

Esta es la siguiente fase de la evolución del ser humano

Y tú lo eres.

 

Cuando enciendes la tele o el ordenador tu atención se enfoca hacia el objeto y su contenido.

 

Cuando no los necesitas o te aburren los apagas.

 

Ya, pero cómo apago mi mente?

 

Si todavía no lo has descubierto puedes buscar el manual de instrucciones.

Qué no te lo dieron?

Qué te enseñaron casi todo del mundo y poco o nada de tí mismo?

 

La culpa no es de nadie. A ellos no les mostraron ni eso.

Al menos a los que me acogieron.

 

En este rincón del universo, algunos seres inteligentes ya están preparados para dejar de atender a la mente cuando el momento no lo requiere.

 

Unos parecen sentir su cuerpo para identificarse con él como una persona que nace y muere.

 

Otros sienten su cuerpo para encontrar en él lo que ni nace, ni muere.

 

En ambas opciones, cierras la puerta al pensamiento negativo que te tortura.

Y la abres a la sensación gozosa que siempre te aquieta y te sostiene.

 

El Canto Eterno

Todo ser humano es creativo.

 

Tú eres las tres cosas:

ser, creativo y humano.

 

Cuando lo humano se aquieta,

Tu ser se va uniendo a otros seres en un canto eterno.

 

La creatividad eclosiona.

El primer sonido se hace eco y reverbera en el espacio infinito.

 

Algunos simplifican y lo llaman creación.

 

Da igual el nombre.

Lo importante es que te unas al coro?

Te animas?

 

Si aún predomina lo humano.

No te preocupes.

Simplemente, tómate tu tiempo.

 

Disfrutando lo que puedas del sonido aislado que te va acercando a sintonizar con el eterno canto.

 

El Silencio Compartido

La inercia de sobrevivir te mantiene ocupado.

 

Te mueves por el espacio de la existencia.

Pero quieres desplazar los límites yendo más lejos.

 

Te dicen que el gozo de la vida y el placer del mundo están enfrentados.

 

Son excluyentes?

O pueden caminar juntos?

 

Necesitas detenerte para salir de la vorágine del tiempo.

 

Qué te acerca a la contemplación?

Hay placer en el silencio?

 

Cuando tú te aquietas el tiempo y el espacio se aquietan contigo.

Dejas de correr y ellos también se detienen.

 

La actividad y el sosiego comienzan a convivir en tu vida.

Hay espacio para ambos.

 

Solo hay un ser que decide.

Está en tu cuerpo. Comparte espacio con tu mente pero es independiente.

 

Le gusta jugar con el tiempo y recorrer el mundo.

Le identificas?

 

Solo le encuentras en el espacio sin mundo y sin tiempo que es tu silencio.

 

Cómo se puede encontrar lo que no se busca?

El conocedor en ti se reconoce cuando no hay sujeto.

 

Dejas de buscarlo y él te encuentra.

El placer temporal se transforma en gozo eterno.

 

Dejas de correr y eclosiona de la nada del yo sin nombre.

 

La vida sigue pasando contada en años.

Parece que no tiene fin.

Y es cierto.

 

Por qué hay placer en la existencia?

Lo encuentras en el abrazo compartido de tus seres queridos.

Dormita en la soledad que envuelve la quietud de tu corazón sereno.

 

Mientras hay consciencia tu existes.

Encuentras paz en el conocimiento.

 

Lo que está unido quiere disfrutar de su espacio.

Lo que está separado quiere volver a unirse.

 

Tu ser anhela esa unión perdida en el sueño del tiempo.

Despertar a la vida solo ocurre cuando compartes silencio.

 

La Felicidad en Tus Manos

Todas tus necesidades están cubiertas?

Comer, beber, dormir y meditar en la consciencia.

 

La meditación implica escuchar y sentir.

Redoblar tu atención en estos dos sentidos: el tacto y el oído.

 

Si permaneces ahí un momento, la mente se aquieta y el pensamiento se ausenta.

Solo tienes que entrenar tu atención.

 

Entonces, entiendes que tu felicidad está en tus manos. No dependes de nadie.

A través de ellas te llega el contacto de otras manos.

 

O en soledad, tus manos te conectan con el dormido silencio.

Lo zarandean suavemente con un abrazo tierno.

Que te despierta del sueño de la mente inquieta.

 

En el simple acto de sentir y escuchar te vacías de cualquier contenido mental.

 

El observador aflora libre y tranquilo. Nada condiciona su visión de la realidad.

 

En toda competición hay un primero y un último.

En la vida plena no necesitas competir.

Todos somos el primero y el último.

 

Comprendes que toda existencia está en ti.

Lo que existe eres tú en silencio.

 

Si ya no hay conflicto en tu mente, la vida se encarga de mejorarte la existencia.

 

El Aroma de Tu Belleza

Tu identidad permanece o cambia?

Cuándo la semilla se transforma en flor?

 

La fuerza vital necesita la tierra para germinar.

Busca la luz para expresar su belleza.

 

Esta belleza que se embriaga de tu fragancia.

 

El aroma de la vida llena el ambiente en la madurez de tu presencia.

 

Nunca dejas de ser semilla.

Tu atención infinita se expande por el jardín de la vida.

 

Nunca dejas de ser flor.

Tus colores y perfume renacen en cada amanecer.

 

El potencial de la simiente y el natural efluvio irradian tu belleza a través del tiempo.

 

La vida no conoce la tristeza.

Aunque la flor se torne caduca una nueva semilla está empujando la tierra.

 

La inefable fuerza de la vida se funde con el silencio para recuperar nuevos bríos.

 

No lo llames muerte.

Es un simple descanso donde la semilla y el fruto emanan su cadencia a través del tiempo.

 

La ternura de lo hermoso se expresa en cada brote. No importa en qué momento.

 

Mientras hay mirada hay vida. Y la vida no deja de mirar al cielo.

 

Ambas siempre están presentes en tu fugaz y a la vez eterna existencia.

 

Lo fugaz permanece y lo eterno cambia.

La semilla y el fruto se unen en el aroma de tu belleza.

 

Abrazar el Tiempo

La infinita fuerza vital dentro de tí se expande más allá de lo que abarcaba tu mirada.

 

No conoces límites cuando te fundes con ella.

 

Lo que ocupaba tu mente se marchita con el ardiente sol que ilumina tu nuevo horizonte.

 

Simplemente  te transformas en una identidad nueva, sin borrar la antigua.

 

Todas encuentran hueco en algún lugar de esta casa común que es tu expansiva consciencia.

 

La vida goza de sí misma de forma espontánea

Nada crece y nada se estanca.

Lo hermoso resplandece mientras la belleza descansa.

 

Lo etéreo busca el barro para reflejarse en él.

Se olvida de sí mismo para conocer lo caduco.

 

Deja de flotar en lo eterno para abrazar el tiempo.

Te envuelve en su ternura hasta que tu corazón se ablanda.

 

Estamos evocando el paseo del alma.

 

La Semilla de Silencio

Todo lo que eres se muestra cada día.

Tu mente expresa con lo que te identificas.

Tus palabras son la liberación de lo que compartes.

 

Tu ser va regando a los demás con lo que sientes y expresas.

Tus pensamientos llegan sin saber de dónde.

 

Todo lo que brota y se recibe ha sido sembrado antes.

 

A veces, simplemente el viento empujó la semilla y fue regada por la lluvia.

 

Esas semillas que salieron del bosque que te rodea.

 

El viento y la lluvia de tu vida van moldeando tus pensamientos.

 

En principio, tu no eres el autor de todo ello.

Tu eres la tierra fértil o estéril.

 

Cuando te paras en silencio estás moldeando la inercia de tu condicionamiento.

Aquí comienza tu anhelada libertad.

 

Ser libre es tener el poder de dirigir tu atención.

 

Crees que existes porque piensas?

Quién te dice que tu eres?

Quién confirma tu existencia?

 

Cuando la consciencia dentro de tu cuerpo contempla su realidad inherente no hay pensamiento.

Y sigues consciente.

 

No necesitas que nadie te diga que ya eres.

Este conocimiento forma parte de ti desde siempre.

 

Y cuándo es siempre?

Te crees todo lo que te dice la memoria?

 

Mejor comprueba que eres ahora.

 

Confirma tu existencia sintiendo tu vitalidad vibrante brotando en la tierra fértil.

 

En este instante parece que nada ocurre.

La tierra descubre la nueva semilla. La olvida o la abraza.

 

Es compatible tu cerebro con la semilla de silencio que acaba de traer el viento?

 

O prefieres atender al próximo pensamiento?

 

El Bosque Sereno

El silencio del tiempo no se detiene.

Permanece al acecho oculto entre la maraña de pensamientos.

 

Su belleza aflora al apagarse el ruido de tus recuerdos.

 

Dónde duerme tu atención cuando la suave brisa del final del verano te envuelve?

 

Tus manos quedaron vacías de otra piel.

Se recogen en la soledad de la espera de una estación nueva.

Ahora descansan del sueño agitado del placer.

 

De nuevo, la consciencia estalla cuando el silencio acecha.

Acude callado a su cita sin preguntar dónde estuviste.

 

Quién se perdió entre las risas?

Cada momento trae un gozo renovado.

 

Las olas del mar crispado dejan su espacio al recobrado canto del bosque sereno.

 

El tiempo solo alarga tu ruido o tu silencio.

 

Quién Eres?

Una semilla brota en cualquier lugar.

 

Todo conocimiento tiene un origen.

 

Quién sustenta la semilla de tu conocimiento?

 

Quién te hace sentir que existes?

 

Quién reclama trascender la existencia?

 

De dónde emana este sueño de eternidad que acompaña a la semilla?

 

Qué impulsa tu pecho aunque estés ausente?

 

La ignorancia es la sombra del intelecto.

Esa luna que solo refleja una luz prestada.

Es una tierra árida donde solo anida una pisada.

 

Quién eres?

 

Eres la simple semilla?

O eres el impulso que trasforma y hace brotar el conocimiento de tu propia existencia?

 

La Flor Ardiente

Notas la flor que brota en tu pecho?

No ha dejado de pulsar suavemente desde tu primer sueño.

 

Esta flor ardiente que engulle las interminables historias de tu mente.

 

Su fuego se devora a sí mismo sin dejar cenizas.

 

Solo necesitas pararte para sentir sus brasas en forma de fervientes pétalos.

 

Se aviva con tu serena atención.

Y extiende su suave llama por el interior del cuerpo.

 

Al contemplar su vigor te haces uno con ella.

No hay nada más permanente y auténtico.

 

Es la intangible sensación de existir que nunca se apaga.

 

Lo reactivas con tu quietud.

Recuperas tu auténtica identidad en el crepitar de su clamoroso silencio.

 

A su paso el involuntario pensamiento arde como seco rastrojo.

 

Las migajas del temor se disipan en su titilante luz.

 

Esta flor es el fuego que consume el tiempo para mostrarte la verdad de tu eterna existencia.

 

 

 

 

(en proceso)