Mindfulness vs Vipassana

 La meditación vipassana es el origen de mindfulness.

A su vez, uno de los suttas (sermones) más importantes de Buda, “los 4 fundamentos de la atención plena” es el origen de la meditación vipassana. En él se desarrolla la plena consciencia:

1. Atención al cuerpo, 2. Atención a las sensaciones del cuerpo,  3. Atención a la mente y  4. Atención a los contenidos de la mente.

 Este sermón llevado a la práctica es la meditación vipassana que se ha mantenido en diversas tradiciones en el Sudeste Asiático (Sri Lanka, Birmania, Camboya, Tailandia,…). De las tradiciones más conocidas: la birmana (llamada de Goenka) que es una buena preparación para la meditación vipassana propiamente dicha; y la de tradición monástica, con diversas escuelas como la Forest Sangha, Silananda o Mahasi Sayadaw).

 Cuando en los años 70 y 80 algunos occidentales viajamos a Asia descubrimos estas prácticas y las traemos a Europa y América. En algunos casos, como el médico norteamericano Kabat-Zinn que comienza a aplicarlo a sus pacientes pero desprovisto de connotaciones culturales ya sean cantos, recitaciones, rituales y/o toma de preceptos.

 Como en inglés el texto del sermón de Buda es: “the 4 foundations of mindfulness” esta palabra sin traducir se empezó a utilizar como una práctica autónoma basada en vipassana pero con algunas características diferentes. En Estados Unidos comienza a extenderse en los ámbitos clínicos e incluso en personas no interesadas en las filosofías orientales.

 Diferencias:

 1. En vipassana la práctica inicial son retiros largos de una semana o 10 días en un sitio apartado, con un horario intensivo y en absoluto silencio.

 En mindfulness, la práctica son cursos de 8 semanas que uno realiza en su casa tratando de integrarlo en su vida diaria. Suele haber un espacio de dos horas a la semana en grupo en el centro o en la clínica donde se imparte.

 2. – En vipassana, la tradición birmana comienza con el desarrollo de la concentración observando la respiración en los orificios nasales y después los recorridos de la consciencia por todo el cuerpo percibiendo las sensaciones. No hay meditación caminando, ni meditaciones abiertas con objeto primario y secundario.

– La tradición monástica sí tiene la meditación abierta con objeto primario y objetos secundarios (centro y periferia). También hay meditación caminando.

Para muchos bhikkhus y bhikkunis que hemos conocido la tradicción birmana (o pre-vipassana) es una buena preparación para la meditación vipassana propiamente dicha de tradición monástica.

 3. – En mindfulness, se toman ambas tradiciones: -la birmana con la práctica inicial que se denomina escaneo corporal (los recorridos sintiendo cualquier sensación corporal). – Y la monástica con la meditación caminando y las meditaciones abiertas con el objeto base que suele ser la respiración o las sensaciones sutiles corporales; y desde ese punto de anclaje -que nos centra en el momento presente- abrirnos a la percepción de todo lo que sucede y llega a la consciencia (sonidos, pensamientos, emociones, etc).

 4. Hay algunos aspectos que no están en vipassana que se aplican en mindfulness como es la práctica de yoga (tomado del hinduismo) con estiramientos básicos tanto sentados como tumbados o de pie.

 5. En mindfulness también hay aspectos de la psicología occidental y, sobre todo, mucha experimentación científica con escaner y resonancias magnéticas del cerebro, sistemas nervioso, inmunológico, etc.

 6. Sesiones de meditación: En vipassana se dan instrucciones al comienzo de la sesión de meditación pero luego se está en silencio de 40 a 60 minutos. En mindfulness, las sesiones suelen ser más cortas y guiadas con pocos momentos de silencio.

 7. El diálogo consciente:

– En vipassana de tradición birmana no se da. Suele haber una charla del instructor por las tardes de hora y media.

– En vipassana de tradicción monástica sí hay diálogo consciente. Suele haber una charla del monje o instructor por la tarde pero suele ir acompañada de preguntas y comentarios por parte de los asistentes.

– En mindfulness, están surgiendo distintas escuelas. en estos años. Si el instructor es psicólogo con poca base meditativa se suele incidir más en la palabra y menos (o nada) en las prácticas de meditación.

– Si el instructor sí tiene experiencia en vipassana se suele repartir la sesión presencial semanal en práctica meditativa y el posterior diálogo consciente con las preguntas y comentarios de los asistentes.

 8. Prácticas cotidianas: – En mindfulness al día siguiente de la sesión presencial, se envía el material de audios y textos para practicar en casa y en la vida cotidiana al menos seis días a la semana.

-En vipassana, después del retiro más o menos largo en un lugar apartado, uno vuelve a casa intentando integrar también la práctica en su vida diaria.